Wilt no se aclara by Sharpe Tom

Wilt no se aclara by Sharpe Tom

Author:Sharpe, Tom [Sharpe, Tom]
Format: epub
Tags: General Interest
Published: 2009-11-08T17:36:20+00:00


–Haced lo que queráis, estáis en vuestra casa -dijo con entusiasmo, mostrándoles su sala de música-. Yo mismo monté este equipo de música, y, modestia aparte, debe de ser el mejor que hay desde aquí hasta Nashville, Tennessee. Francamente, dudo que el propio Elvis tuviera un equipo tan potente como éste. Lo llamo mi centro de operaciones musicales. Con el equipo que hay ahí dentro puedo sacar una barca del agua poniendo a Tina Turner a una distancia de cinco kilómetros. Y dejar sordo a un jodido…, bueno, a un oso a una distancia de quinientos metros. Si lo que queréis son decibelios, niñas, os advierto que los altavoces que hice instalar en el jardín, en las copas de los árboles, impermeabilizados y todo lo que queráis, son tan potentes que si pusiera la cinta de la grabación del lanzamiento de un Shuttle haría más ruido que el lanzamiento real. Lo hice por vuestra tía, porque no le gustan los osos; grabé disparos de escopeta y pongo la cinta mediante un temporizador, para que suene cada hora cuando nos ausentamos de casa. Y además puedo modificar el temporizador. A veces sólo suena cada cuatro horas, y luego se oyen tres disparos seguidos en pocos minutos. También tengo grabados gemidos fantasmagóricos para repeler a posibles intrusos. Si alguien salta la verja o la valla, los sensores que hay en el suelo detectan al intruso y se arma un escándalo. Lo probé una vez con un tipo que vino a traerme un mandamiento judicial. El pobre diablo entró por la verja; entonces yo la cerré automáticamente y puse la cinta a todo volumen. No me di cuenta de que el tipo estaba chillando hasta que apagué el equipo. Vi que no se estaba divirtiendo mucho porque intentaba trepar por las verjas para salir, y corría de un lado para otro como si se hubiera vuelto loco. Al final se zambulló en el lago y tuve que rescatarlo porque no sabía nadar. Para entonces se había quedado sordo. No llegó a entregarme el mandamiento judicial. Supongo que lo perdió por ahí, igual que perdió la capacidad auditiva. Quiso demandarme, pero no consiguió nada. No había testigos, y los osos no testifican en los juicios; además, yo tengo cierta influencia por aquí. Cuando habla Wally Immelmann, la gente lo escucha. Y aprende cosas.



Download



Copyright Disclaimer:
This site does not store any files on its server. We only index and link to content provided by other sites. Please contact the content providers to delete copyright contents if any and email us, we'll remove relevant links or contents immediately.